Tag Archives: pinhole

Volver a las calles del covid-19

Hoy, después de veinticinco días de luna de miel, y poco más de veinte de realizar satisfactoriamente las tareas desde casa, este humilde trabajador lácteo volvió a la calle, a la primera línea de fuego del mercado, a visitar súpers chinos de la cuarta zona más contagiada/osa de capital, (1º Balvanera, 2º Palermo, 3º Recoleta) a Núñez y Belgrano para que nadie se quede sin su yogur.

Mientras iba visitando los locales semivacíos, tuve que familiarizarme con el kit preventivo que me dio la empresa: con el barbijo (más los lentes de seguridad que encontré en casa), con los guantes de látex, y en qué momentos después de ciertas acciones debía usar el alcohol en gel (por ejemplo, antes de subir de nuevo al auto).

Una clienta me lo dijo muy claro: «¿Para qué venir? Tu empresa cabeza anda mal. Mejor llamar por teléfono en tu casa. Acá todo virus muy feo».

Guelson, el repositor haitiano, no llevaba el barbijo que habría, ni guantes, pero tuvo la prudencia de rascarse un ojo con el lado de adentro del buzo. Estaba preocupado porque la cuarentena no le impedía ir a trabajar, pero sí recibir una visita amorosa en el lugar que alquila. Merde, mon ami.

Toda la mañana vi un surtido desfile de máscaras, por no decir caretas, que me hizo acordar a la cantina de Star Wars, sobre todo en filas de paguefácil y rapigarpe (pagan lo que sea por salir). Y a la canción «Ojos sin rostro» de Billy Idol (no recuerdo que dirá la letra).

Volver a casa y todo el proceso de desinfectarme me resultó agotador: me gané una siesta.

Puños en alto en La Cultura del Barrio

Puños en alto
Muestra de fotos estenopeicas de boxeo.
Del 20 de diciembre al 31 de enero
en el Club Social y Deportivo La Cultura del Barrio
Murillo entre Thames y Serrano, Villa Crespo

Inauguración: Viernes 20 de diciembre de 20 a 24 hs.

Puños en alto

Uno, gestos de lucha. Dos, estar en guardia.

Una parte es física. Saltar la soga. Entrada en calor. Cambiás el aire. Estirás. Aumentar el alcance. Esforzás los músculos hasta que queman. Un toque de dolor. El sudor que limpia, la piel porosa. Cada quien, en pares, en grupo. Te alientan y te corrigen. Y estamos a punto para lo que venga.

Otra parte, técnica. Sombra: pelear con un oponente imaginario, con vos. Pulir las posturas. Siempre en movimiento, flexible. Equilibrio dinámico. Sacás precisos los golpes, con todo el cuerpo. Combinar. Reflejos, velocidad. Duplas de ataque y defensa, alternadas, recíprocas, cumpas que te ponen pillx. Practicar fintas, contragolpes: una coreografía improvisada de jabs, rectos, ganchos, pasos y esquives.

Constancia y reiteración. Hasta que se incorpora, saber encarnado. En cada cual y en todxs lxs que compartimos el mismo aire húmedo de aliento y transpiración, y charlas en los intervalos.

Y luego el combate libre. Pararse frente a frente, percibir con todos los sentidos. Medir destrezas. Cada cual aprovecha sus virtudes. Sabiendo que el adversario no te va a lastimar a propósito: a más experiencia o mayor fuerza, más cuidado de lxs otrxs. Pero te van a marcar los puntos débiles, hacer notar las zonas ciegas. La adrenalina de sentir el guantazo, y rearmarse, o contestar, embocar una justa.

Estas estenopeicas fueron tomadas en los últimos dos años, durante nuestras clases antifascistas de boxeo. En momentos de recuperar el aire, en un lugar donde, como en la vida, nada se queda quieto. Haciendo pruebas con la camarita, fueron saliendo fotos del gimnasio, de cumpas y profes, entre ejercicios o asaltos, al momento de vendarse, al fin del entrenamiento. A pulso, sin trípode, rollos ASA 100 ó 200, exposiciones de diez, quince segundos. Agitación de ambos lado de la cámara. El único espacio donde la luz da bien es arriba del ring, con sus alrededores callejeros: paredes que enseñan murales, banderas, afiches –Nunca seré policía–. Entonces pintó retratar a sus habitués, y hay quienes subieron a la lona mullida del cuadrilátero por primera vez para su foto.

Cada toma es una pequeña performance, condensada en un fotograma. Una escena de ficción, un simulacro de quietud, en el que cada persona hace de sí misma, y se la reconoce por su postura, su ropa, su pelo, o se la imagina: una de lxs nuestrxs, semejante, diferente. La toma tiene similitudes con el primer momento de estar en la pelea frente a la incógnita de lx otrx, con una premisa en común­ –contra todo prejuicio– y la complicidad del tiempo compartido, en el que, entre golpes y abrazos, vamos ganando en empatía, confianza, afecto, compañerismo, solidaridad. Estas fotos conjugan boxeo y fotografía, dos formas de conocimiento y de entrenar la percepción.

Fernando Aíta

–Sí, una parte es física: saltar la soga, entrar en calor, cambiar el aire. Sudar, encontrarse con los límites del propio cuerpo, con los puntos ciegos de nuestras ideologías.

Otra parte es técnica: pelear con un oponente imaginario, con vos mismo. Flexible, armar duplas de ataques y defensas. Escuchar, ver al otro, coreografía argumentativa: percibir los discursos programados, los propios, los ajenos, velocidad para no caer en el sentido común, sorprender con una figura impensada para no ser otra vez el producto de la fábrica de sujetos capitalista.

Constancia y reiteración. Saber encarnado, incorporar, cansados y doloridos, un saber que nos modifique el cuerpo y la cabeza.

Y luego el combate. Libre. O todo lo libre que podamos ser. Pararse frente a frente, cada cual en su lugar, en el gimnasio, en la escuela, en la calle. Cuidando incluso al enemigo. La adrenalina de sentir el guantazo y contestar: No al especismo, a la loca creencia de que la especie humana es superior a cualquier otro animal, no al racismo, no al patriarcado. Tomar aliento: no a la discriminación. Una piña a la heteronorma. Embocarle una justa al machismo. Rearmarse y con precisión dar en el centro del aparato represivo. Marcarle los puntos a la xenofobia. Respirar, siempre respirar, y a pesar de los muertos, de los desaparecidos, volver al combate.

Alejandra González

Agradecimientos
Muchas gracias a todas las personas que se acercaron a ver la muestra.
Quiero agradecer a La Cultura del Barrio por el espacio y por todo lo bueno que pasa ahí, y a mis compañer_s y profes que se coparon en las fotos y apoyaron para que la muestra ocurra: muy contento de haber conocido el club y de los dos años que llevo entrenando.
Gracias especiales a Guillermo Meza, que me ayudó a editar las fotos, hacer los afiches, pósters y stickers.
Gracias a mon amour Alix con quien hicimos el montaje y me acompañó en muchas decisiones.
A Alejandra González por el diálogo con el texto de la muestra.
Muy feliz de compartir esta experiencia, y festejarla como se merece.

Segundo Acampe Poético en Ayacucho

Fui a leer algunos de los Poemas para no ir a trabajar al Segundo Acampe Poético, en Ayacucho, provincia de Buenos Aires.

Glorioso fin de semana en el Club Juventud Unida y en el espacio cultural La Vieja Usina.

Protagonizado por:
Alelí Manrique, Anahí Mallol, Andrea López Kosak, Andrés Montenegro, Ariel Bermani, Bruno Di Benedetto, Carlos Aprea, Carolina Esses

Con la actuación estelar de:
Carolina Riccio, Cristian De Nápoli, Daniel Martinez, Dante Sepúlveda, Diego Bentivegna, Diego Rosake, Fernanda Mugica, Fernando Aíta, Flor Codagnone

Muchas gracias a Martín Mureu y Cipriano Lavalla por la invitación.

Y acá algunas estenopeicas del acampe:

Presentación de Poemas para no ir a trabajar

JUEVES 17 de enero
de 19:30 a 22:00 hs.
se presenta el libro

POEMAS PARA NO IR A TRABAJAR
de Fernando Aíta

en LA LIBRE
(Bolívar 438)

Charlas, lecturas, brindis y músicas
para no ir a trabajar.

Acá una foto estenopeica de antes de comenzar:

Y acá algunas de las palabras y lecturas:

Y acá va una lista de «Músicas para no ir a trabajar»:

«Vuelta manzana» en el Museo Urbano del Clínicas

El viernes 24 montamos en el Museo Urbano del Hospital de Clínicas una «Vuelta manzana»: son doce fotos estenopeicas color que saqué en los alrededores del hospital, más un texto y una cámara.

Nuevamente, muchas gracias a Francisca López por ayudarme con la selección, edición e impresión de las fotos (las copias de algodón lucen muy bien).

Muchas gracias a Marcela Oliva por el montaje: llegué con una idea que se modificó en la charla, y con la nueva disposición el conjunto ganó en fuerza. Además aprendí alguno trucos del oficio. Y muchas gracias también a Cris Avalle por la observación atenta y las fotos.

La vitrina está en el primer piso de la entrada por calle Paraguay: pueden pasar cuando quieran.

En la página de Museo Urbano hay varias fotos y los textos.

Y acá pueden ver algunas imágenes:

Nueva York nevada

MoMAPS1 estenopeica pinhole nieve snow

Queens estenopeica pinhole nieve snow

Queens estenopeica pinhole nieve snow

Central Park estenopeica pinhole nieve snow

Más fotos estenopeicas de New York acá y acá.

Flashes de Nueva York

Prospect Park estenopeica pinhole
Central Park estenopeica pinhole

Subway NYC Metro estenopeica pinhole

Guggenheim ArtAfterDark estenopeica pinhole

Times Square estenopeica pinhole

Más fotos estenopeicas de New York acá y acá.

Selección para el Museo Urbano 2017

Fui seleccionado por el Museo Urbano para mostrar fotos estenopeicas en la sala del Hospital de Clínicas durante el 2017.
Próximamente más novedades.

Cataratas estenopeicas

 

Furgón flashero: chau y gracias

063

El «Furgón flashero» completó un nuevo viaje.
Muchas gracias de nuevo al Centro Cultural de la Cooperación por abrirnos las puertas, y especialmente a Juan Pablo Pérez del Departamento de Ideas Viusales.
Muchas gracias a Gisele Gonzalez, Matías Barutta, Mariano Dalaison y Ruben Silvermann por la maravillosa charla de anoche, y por las nuevas posibilidades que surgieron. Y a todas las personas que se acercaron a conversar y brindar: fue un encuentro deleitable.
Hasta la próxima aventura. ¡Salud!

Y acá les comparto una nota publicada en Buenos Aires Under por Emiliano Vega:

foto-de-nota

«Flasheando arriba del furgón»Fernando Aíta (40) utiliza una cámara estenopeica hecha con una cajita de fósforos para explorar a los viajantes que día a día se suben a los furgones de la línea Roca. La experiencia trasciende las fronteras individuales de la fotografía al transformar sus propios viajes en una experiencia artística colectiva. [Sigue acá]

Comunidad furgonera: Encuentros, imágenes y relatos

Comunidad Furgonera

Charla-debate. Una invitación a reflexionar y debatir sobre distintas experiencias artísticas y sociales a partir de registros múltiples (fotos, dibujos, videos, narraciones) en los furgones de diferentes trenes a gasoil: puntos de encuentro, singularidades e historias de vida de quienes los transitan a diario, junto a fotógrafos, dibujantes e investigadores de los ferrocarriles. 

Panelistas: Fernando Aíta (autor de Furgón flashero), Matías Barutta (autor de Todos al furgón), Mariano Dalaison (fotos estenopeicas del Ferrocarril San Martín), Gisele Gonzalez (dibujos y videos de la Línea Roca), y Ruben Silvermann (estudioso de asuntos ferroviarios). Coordina: Juan Pablo Pérez.
Organiza: Departamento de Ideas Visuales

Viernes, 7 de octubre de 19:00 a 21:00
Centro Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543, CABA
Sala Meyer Dubrovsky – 3ºP

unnamed-5

unnamed-4

unnamed-3

unnamed-2

«Furgón flashero» en el CCC

afiche furgón flashero en el CCC

 

Todas/os invitadas/os a la muestra Furgón flashero (fotos estenopeicas y textos) en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Av. Corrientes 1543 sala 1ºS., CABA.

Las fotos y los textos de “Furgón flashero” surgen de ir a trabajar en bici, de ida por las mañanas y de vuelta al mediodía, en los trenes diésel de la línea Roca, ramales a La Plata y Bosques, llevando una cámara estenopeica hecha con una cajita de fósforos…

Inauguración: Jueves 8 de septiembre, 19 hs.

La muestra podrá visitarse todos los días hasta el 1º de octubre.

Acá el evento para quienes usan Facebook:
https://www.facebook.com/events/1635852290038448/

 

Flasherización en el furgón

La producción artística contemporánea no puede desplegar sus artilugios estéticos sin agrupar algunas ideas y acciones que definen un posicionamiento ético de quien organiza su construcción. En el caso de la muestra Furgón flashero de Fernando Aíta encontramos imágenes y palabras que provienen del argot popular, el flash de luz en una superficie sensible, y sus derivas lumínicas del natural fantasean con atmósferas enrarecidas, al elaborar una imagen definitiva con una cámara estenopeica realizada de forma casera. Y a la vez, se desliza lo “flashero” en la semántica de esa iluminación que atraviesa el contexto social del furgón de los viejos trenes del conurbano bonaerense, espacio de sociabilidad que entrecruza a laburantes de todo tipo y costumbre, junto a merodeadores y saltimbanquis de la vida –entre farsas y acrobacias de subsistencia- en la que resuelven y comparten sus historias cobijados en el humo del “faso” furgonero. La cámara reinventada con una cajita de fósforos, elemento indispensable para prender un faso o pucho, también nos “flashea” en su propia materialidad precaria y diminuta transformada en un dispositivo fotográfico que captura sentires y pesares de la realidad.

¿Qué se flashea desde el furgón? Las fotos estenopeicas de Aíta resultan una grata metáfora que no busca precisar detalles en la imagen y un sentido concreto y verídico de la realidad, sino que amplia en su espectro y lenguaje otros modos de transitar la vida, que no deja de ser hostil, pero que siempre está abierta al encuentro con nuevos y habituados sujetos del furgón.

¿Cómo reactivar los sentidos puestos en tensión durante la exhibición de fotos en el furgón? Aíta relata el encuentro de fin de año para brindar y celebrar la juntada con los viajeros de siempre, y entre todos los participantes, elegir las fotos que se van a pegar y mostrar en las paredes y techo del tren. 

Entonces, ¿de qué manera podemos potenciar ese momento? En principio dándole visibilidad a esa producción, y al mismo tiempo, entre textos, testimonios y relatos en imágenes poder recobrar parte de la experiencia del encuentro colectivo, que lo sitúa a Fernando Aíta entre el hacer y sus ideas, en la construcción de sentidos más allá de las limitaciones del propio arte.

Juan Pablo Pérez

Furgon Flashero CCC-web

Por donde se anda

veredas flasheras

Ese no sé qué, ¿viste?

calles bsas flashes

«Visiones periféricas» hasta el domingo 29

visiones-perifericas-flyer2

La muestra puede visitarse hasta el domingo 29, de lunes a lunes de 17 a 21hs.

AGENDA

> MARTES 10, de 18 a 21 hs.: proyecciones y visitas guiadas.

> MIÉRCOLES 18, 20:15 hs.: visita guiada y recital de la banda de superhéroes Los Cosos (punk acústico).

LUNES 23, 18 a 21 hs.: visita guiada y proyecciones.

> DOMINGO 29, 19 hs.: CIERRE. Proyecciones, charlas, brindis.

 

Fotos de la inauguración de «Visiones periféricas»

brindis y pantalla

Muchas gracias a todas/os por venir a brindar en la inauguración y al club Nivangio por el recibimiento.

horacio y cia

felix, gabriel, ames

lalo

fotos, textos, mapas

fotos, citas, planos

pasillo Nivangio - visiones periféricas

chequeo pasillo Nivangio - visiones periféricas

aze y alexia pasillo Nivangio - visiones periféricas

date y chelo  pasillo Nivangio - visiones periféricas

date, mariano, gaby pasillo Nivangio - visiones periféricas

Sábado 7/5, 19 hs., Club Cultural Nivangio.

Montaje de «Visiones periféricas»

montaje de las fotos con Alix

Muchas gracias a Alix de La Barrière por la invaluable ayuda en el montaje.
Muchas gracias a Nivangio por la buena onda, y por la foto.

 

«Visiones periféricas» en Nivangio

flyer-visiones-perifericas-fernando-aita

La muestra podrá visitarse hasta el domingo 29 de mayo.

Habrá proyecciones, charlas, visitas guiadas y brindis.

Sobre «Visiones periféricas»

I

Visiones. El sentido de la vista. Perspectivas. Apariciones. Ensueños. Revelaciones. Mambo místico.

Periferias. Contornos (de un círculo). Partes alejadas del centro. Alrededores. Las barriadas del querido conurbano. Lugares por donde pasa la vida.

Visión periférica. Habilidad de percibir información en áreas del campo visual alrededor del centro de atención. Detectar movimientos. Autodefensa, manejo, juegos en equipo. Desenfoque. Se apunta a un lugar pero por los costados se cuelan cosas. Los rabillos de los ojos.

II

Hace más de cinco años que ando con una cámara flashera en el bolsillo. Hace tres años que trabajo de «lechero» y, visitando supermercados y almacenes, recorrí buena parte del sur del conurbano: Sarandí, Quilmes, Solano, Berazategui, Ezeiza, Monte Grande, Fiorito… Saco fotos de lo que veo por donde ando: paisajes, arquitecturas, personas, situaciones.

Para sacar las fotos apoyo la cámara en el pecho o la panza: un enfoque físico, con el pulso y la respiración. La cámara agarra lo que hay delante, lo que podría abarcar con los brazos abiertos. Las exposiciones pueden ser cortas o largas, o múltiples.

Algunas fotos resultan vibradas, difusas, con yuxtaposiciones, sugerentes, como la mente ante lo desconocido, como las cosas vistas con el filtro de la memoria.

La visión periférica puede entrenarse. Se puede concentrar la mirada en el centro de las imágenes, sin dejar de prestar atención a lo que se intuye en los bordes o más allá, y a lo que sucede alrededor.

Están los registros y después se tejen conexiones. Son encuentros (hallazgos) que dejan marcas vívidas, huellas latentes, y arman relaciones.

F.A., mayo de 2016

Evento en Facebook:
https://www.facebook.com/events/601228486712508/